Registro #003: el legado de Kera

Kera esta tejiendo un plan para hacerse co la suya y hacer de el universo que se está creado uno creativo a la par que caótico. ¿Saldrá bien?

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Alfonso Hernández González

4/13/20264 min read

Registro #003: el legado de Kera

La furia de Kera

Kera estaba furiosa. No sabía qué hacer. El mundo necesitaba caos, pasión, no un orden impuesto. Pero temía ser absorbida.

En el Olimpo del Color, un mundo más allá de lo real creado por el dios supremo Omm cuando decidió dividirse en varios seres para crear el universo que hoy conocemos, había muchas reglas... algunas muy oscuras. Las primeras reglas, apodadas por los humanos como "El Testamento de los Dioses", eran una serie de normas primigenias inquebrantables forjadas de forma implícita por la propia personalidad y el código ético de Omm. Todas las criaturas que salieron de este, por tanto, tenían este mismo código ético base.

La regla número uno era la ley de "La Absorción". Esta decía lo siguiente: si una criatura desobedecía cualquiera de las reglas futuras establecidas por consenso por la mayoría, esta sería consumida por el resto como castigo supremo y en pos de un mayor equilibrio.

El resto de los dioses habían acordado de manera unánime que un dios no podría eliminar lo que ya había hecho anteriormente otro. ¿Por tanto, qué podía hacer Kera? Tampoco podía huir, ya que, por aquel momento, más allá del Olimpo del Color no había nada.

La idea de Kera

Así pues, se dispuso a tejer una manera de salirse con la suya. No podía cambiar nada de lo que había hecho el dios Ori, pero sí podía transformarlo a partir de ahí, añadiendo un par de piezas en la ecuación que harían que todo cobrase un nuevo sentido.

Para explicaroslo mejor a vosotros, tomaremos un ejemplo humano. Un juego muy conocido de la Tierra por todo el universo es el Super Mario Bros de la NES. Este juego consistía en un personaje que podía caminar y saltar por el escenario. Pero, por otro lado, si a este mismo juego le añadimos el componente de la velocidad y centramos todo el resto de mecánicas nuevas en ella, de repente tenemos a Sonic el Erizo, un juego totalmente distinto. Y de hecho, diseñado para ser el antagonista del primero.

Esta ingeniosa manera de convertir una cosa en otra sin rehacerlo todo desde cero es el mismo tipo de pensamiento que Kera tuvo para salirse con la suya. Así pues, ¿qué hizo?

El plan de Kera

Para entender mejor lo que ella hizo, conviene recordar primero a grandes rasgos lo que hizo Ori en un primer lugar: esta definió la estructura de la evolución y el aprendizaje humano, tanto a nivel de especie como de generación en generación. A grandes rasgos, que la personalidad de unos seres se formara a partir de los seres anteriores, creando una evolución continua e infinita, pero bastante determinista en la práctica. Lo que no gustaba nada a Kera.

Así pues, esta última añadió a esto lo siguiente. Primero creó el concepto de "mente", que sería un espacio latente, infinito e intangible al que tendrían acceso de forma permanente e involuntaria todos los seres. Solo habría una mente, que contendría todas las posibilidades y estados que podría tener el universo. Sin embargo, estas posibilidades estarían estructuradas a modo de un mapa mundi de información.

Cada ser empezaría al nacer en una zona diferente del mapa (de manera aleatoria) y tendría una visión limitada del mismo; es decir, uno solo podría acceder hasta cierta parte del mapa de información desde el punto donde parte en cada momento. Así, cada ser empezaría con una personalidad inicial propia en base a la información a la que tiene acceso, pero manteniendo el sistema de Ori, también iría cambiando al intercambiar e interactuar con la información de los otros seres. Se seguiría transformando de forma infinita, mantendría las bases filosóficas que Ori instauró, pero ahora cada nuevo ser tendría la probabilidad de empezar siendo diferente al resto, lo que hacía al mundo mucho más variable y variado. Además, solucionaba el problema de qué personalidad tendrían los primeros seres; ahora, como he dicho con anterioridad, estos empezarían con una "tirada de dados" en el mapa de información.

La victoria de Kera

El resto de los dioses, muy malhumorados, no pudieron hacer nada ante esta idea, pues no violaba ninguna norma. Y lo aceptaron a regañadientes. Siglos más tarde le dieron las gracias, pues este sistema permitió un menor estancamiento en la evolución del universo. Pues, por lo visto, en ocasiones hay que dejar de seguir el consenso para avanzar.

El legado de Kera

Este dios no necesitó representarse en el universo creado como Ori o el resto de los dioses, pues sus ideas impactaron tanto en la personalidad humana y en el funcionamiento del universo que no hizo ni falta para que la recordasen y se percatasen de ella. Si alguna vez tienes una "idea feliz" o ves en tu entorno algo fuera de lo común, piensa en que Kera se está riendo a carcajadas desde arriba.

Por esta historia, este dios fue apodado por los humanos como la "Criatura de la Creatividad". Para ellos representa el caos y el azar, pero también el ingenio y el pensamiento fuera de la caja. Y curiosamente, se convirtió poco a poco en uno de los dioses más queridos por todos los seres.

Pero aun falta mucho para llegar hasta ahí en esta historia. Ya que el universo aun no ha sido creado en su totalidad ¿Quieres saber cuál seria el siguiente paso? Pues lo veremos en el próximo episodio.

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